sábado, 18 de mayo de 2013

Rerum Rusticarum







Varron
Loeb Classical Library
Rerum Rusticarum
Londres







p190 6 Igitur primum de solo fundi videndum haec quattuor, quae sit forma, quo in genere terrae, quantus, quam per se tutus. Formae cum duo genera sint, una quam natura dat, altera quam sationes imponunt, prior, quod alius ager bene natus, alius male, posterior, quod alius fundus bene consitus est, alius male, dicam prius de naturali.


1.6. Primera división –conocimiento de la finca- y subdivisión –suelo (características en relación con el cultivo, clases de suelo según el relieve, calidad de la tierra).
[1] Así pues, en primer lugar, sobre el suelo de la finca se deben considerar los siguientes cuatro puntos: de qué tipo es, la calidad de la tierra, su dimensión y cómo está protegida. Por el tipo, hay dos clases: uno que provee la naturaleza, otro, el que imponen los cultivos; en el primer caso, porque por naturaleza, un campo es bueno y otro malo; en el segundo, porque una finca está bien sembrada y otra mal. Hablaré primero de los (suelos) que da la naturaleza.



sábado, 11 de mayo de 2013

Rerum Rusticarum







Varron
Loeb Classical Library
Rerum Rusticarum
Londres








4 De his quattuor generalibus partibus2 singulae minimum in binas dividuntur species, quod habet prima ea quae ad solum pertinent terrae et quae3 ad villas et stabula. Secunda pars, quae moventur atque in fundo debent esse culturae causa, est item bipertita, de hominibus, per quos colendum, et de reliquo instrumento. Tertia pars quae de rebus dividitur, quae ad quamque rem sint praeparanda et ubi quaeque facienda. Quarta pars de temporibus, quae ad solis circumitum annuum sint referenda et quae ad lunae menstruum cursum. De primis quattuor partibus prius dicam, deinde subtilius de octo secundis.


[4] Cada una de estas cuatro partes se divide al menos en dos partes, dado que una se refiere a las cosas que pertenecen al suelo de la tierra y la otra a los establecimientos (casas y establos). La segunda división (comprende) -todo lo que se mueve y lo que se debe tener en la finca para el cultivo- también es bipartita: los hombres con los que se cultiva y el instrumental restante; la tercera se divide según los asuntos: qué cosa, para qué deben prepararse y dónde y qué trabajos deben ser preparados. La cuarta parte, que tratas sobre la división del tiempo, los que se refieren al ciclo anual del sol y los que refieren al curso mensual de la luna. Hablaré, en primer lugar, de las cuatro divisiones primeras, luego de las ocho segundas con más detalle.


sábado, 4 de mayo de 2013

Rerum Rusticarum







Varron
Loeb Classical Library
Rerum Rusticarum
Londres









3 Quapropter tu potius agri culturae partes nobis expone. Scrofa, Agri culturae, inquit, quattuor sunt partes summae: e quis prima cognitio fundi, solum partesque eius quales sint; secunda, quae in eo fundo opus sint ac debeant esse culturae causa; tertia, quae in eo praedio colendi causa sint facienda; quarta, quo quicque tempore in eo fundo fieri conveniat. 
 
[3] Por lo cual, mejor expón tú las partes de la agricultura.” “Las principales partes de la agricultura –dijo Escrofa- son cuatro, de las que la primera es el conocimiento de la finca, el suelo y de qué está constituido; la segunda, qué cosas son necesarias y deben tenerse para el cultivo en la finca; la tercera, qué cosas deben hacerse para cultivar el predio y la cuarta, lo que conviene hacer en cada momento en esa finca.
 

sábado, 27 de abril de 2013

Rerum Rusticarum







Varron
Loeb Classical Library
Rerum Rusticarum
Londres









2 Stolo, Isti, inquit, libri non tam idonei iis qui agrum colere volunt, quam qui scholas philosophorum; neque eo dico, quo non habeant et utilia et communia quaedam.


[2] Estos libros –dijo Estolón- son menos apropiados para aquellos que quieren cultivar el campo que para quienes quieren (cultivar) las escuelas de filosofía, y no digo con esto que no tengan algo útil y de uso general.




sábado, 20 de abril de 2013

Rerum Rusticarum







Varron
Loeb Classical Library
Rerum Rusticarum
Londres









p188 5 Sed quoniam agri culturae quod esset initium et finis dixi, relinquitur quot partes ea disciplina habeat ut sit videndum. Equidem innumerabiles mihi videntur, inquit Agrius, cum lego libros Theophrasti complures, qui inscribuntur φυτῶν ἱστορίας et alteri φυτικῶν αἰτίων.
 
V. Las partes de la agricultura

[1] Pero, dado que ya sobre cuál es el principio y el fin de la agricultura, queda que para ser examinado de cuántas partes consta esta disciplina.” “Me parecen, ciertamente, innumerables” –señaló Agrio- “cuando leo tantos libros de Teofrasto, los cuales se titulan `Historias de plantas´ y otros `Orígenes de las plantas´.



sábado, 13 de abril de 2013

Rerum Rusticarum







Varron
Loeb Classical Library
Rerum Rusticarum
Londres









5 An non ille Hippocrates medicus in magna pestilentia non unum agrum, sed multa oppida scientia servavit? Sed quid ego illum voco ad testimonium? Non hic Varro noster, cum Corcyrae esset exercitus ac classis et omnes domus repletae essent aegrotis ac funeribus, immisso fenestris novis aquilone et obstructis pestilentibus ianuaque permutata ceteraque eius generis diligentia suos comites ac familiam incolumes reduxit?


[5] ¿Acaso, aquel famoso médico Hipócrates no preservó con su ciencia, durante una gran epidemia, ya no sólo el campo sino también muchas ciudades? Pero, ¿por qué lo invoco como testigo? ¿Acaso nuestro amigo Varrón, aquí presente, cuando el ejército y la armada en Cocira y todas las casas se llenaron de enfermos y muertos, haciendo que el Aquilón pasara a través de ventanas nuevas, obstruyendo las pestilentes, cambiando las puertas y otros cuidados de la misma clase, no volvió sanos y salvos a sus compañeros y servidores?


sábado, 6 de abril de 2013

Rerum Rusticarum







Varron
Loeb Classical Library
Rerum Rusticarum
Londres










4 Nec haec non deminuitur scientia. Ita enim salubritas, quae ducitur e caelo ac terra, non est in nostra potestate, sed in naturae, ut tamen multum sit in nobis, quo graviora quae sunt ea diligentia leviora facere possimus. Etenim si propter terram aut aquam odore, quem aliquo loco eructat, pestilentior est fundus, aut propter caeli regionem ager calidior sit, aut ventus non bonus flet, haec vitia emendari solent domini scientia ac sumptu, quod permagni interest, ube sint positae villae, quantae sint, quo spectent porticibus, ostiis ac fenestris.


[4] Y todo esto se reduce con el conocimiento. Así, en efecto, aunque la salud que viene del celo y de la tierra, no esté en nuestro poder, sino en el de la naturaleza, sin embargo, mucho hay en nosotros para que, con atención, podamos hacer las cosas, que son más penosas, más leves. Por lo tanto, si a causa de la tierra o el agua la finca es malsana por el olor que exhale en algún lugar; o bien a causa de la región del cielo, el campo es más cálido si el viento no sopla favorablemente o los dueños suelen corregir estos defectos con conocimiento y gasto; por lo que interesa mucho saber dónde se deben ubicar las cosas, cuán grandes deben ser y hacia dónde deben mirar galerías, puertas y ventanas.