viernes, 25 de noviembre de 2011

Primavera Abril








Ovide, Fastos
Belles Lettres, 1995
Libro IV 85-130





Quo non livor abit? sunt qui tibi mensis honorem 85
eripuisse velint invideantque, Venus.
nam, quia ver aperit tunc omnia densaque cedit
frigoris asperitas fetaque terra patet,
Aprilem memorant ab aperto tempore dictum,
quem Venus iniecta vindicat alma manu. 90
illa quidem totum dignissima temperat orbem,
illa tenet nullo regna minora deo,
iuraque dat caelo, terrae, natalibus undis,
perque suos initus continet omne genus.
illa deos omnes (longum est numerare) creavit, 95
illa satis causas arboribusque dedit,
illa rudes animos hominum contraxit in unum,
et docuit iungi cum pare quemque sua.
quid genus omne creat volucrum, nisi blanda voluptas?
nec coeant pecudes, si levis absit amor. 100
cum mare trux aries cornu decertat, at idem
frontem dilectae laedere parcit ovis;
deposita sequitur taurus feritate iuvencam,
quem toti saltus, quem nemus omne tremit;
vis eadem lato quodcumque sub aequore vivit 105
servat, et innumeris piscibus implet aquas.
prima feros habitus homini detraxit: ab illa
venerunt cultus mundaque cura sui.
primus amans carmen vigilatum nocte negata
dicitur ad clausas concinuisse fores, 110
eloquiumque fuit duram exorare puellam,
proque sua causa quisque disertus erat.
mille per hanc artes motae; studioque placendi,
quae latuere prius, multa reperta ferunt.
hanc quisquam titulo mensis spoliare secundi 115
audeat? a nobis sit furor iste procul.
quid quod ubique potens templisque frequentibus aucta,
urbe tamen nostra ius dea maius habet?
pro Troia, Romane, tua Venus arma ferebat,
cum gemuit teneram cuspide laesa manum; 120
caelestesque duas Troiano iudice vicit
(ah nolim victas hoc meminisse deas),
Assaracique nurus dicta est, ut scilicet olim
magnus Iuleos Caesar haberet avos.
nec Veneri tempus, quam ver, erat aptius ullum 125
(vere nitent terrae, vere remissus ager;
nunc herbae rupta tellure cacumina tollunt,
nunc tumido gemmas cortice palmes agit),
et formosa Venus formoso tempore digna est,
utque solet, Marti continuata suo est. 130



[85] ¿A dónde no alcanza la envidia? Existen quienes querrían arrebatarte, Venus, el honor del mes y te envidian. Pues dado que la primavera, entonces, abre todas las cosas y la densa aspereza del frío cede, y a tierra fecunda es accesible, recuerdan que Abril se llama (así April) por la estación abierta, [90] al que Venus reivindica como nutricia poniendo su mano.
Ella (Venus) sin duda gobierna todo el mundo, (siendo) lo más justa: ella se mantiene como reina no inferior a ningún dios y provee las leyes al cielo, la tierra y las aguas que la vieron nacer, y mediante su llegada conserva todas las especies. [95] Ella creó a todos los dioses (largo es numerarlos) ella dio sus orígenes, ya a los sembrados y a los árboles; ella restringió los rudos ánimos de los hombres a uno solo y enseñó a cada uno a juntarse con su pareja. ¿Qué (cosa) crea toda especie de los pájaros sino el suave placer? [100] Las reses no se unirían si (no existiera) el suave/sutil/leve amor. El fiero carnero rivaliza con el cuerno con otro macho, pero el mismo evita dañar la frente de su oveja preferida; el toro, ante el que tiemblan todas las selvas, todos los bosques, sigue a la novilla, tras dejar su fiereza; [105] la misma fuerza conserva todo lo que vive bajo el fondo del profundo mar y llena las aguas con innumerables peces. (Venus) la primera separó al hombre de sus fieros hábitos, de ella llegaron al cuidado e higiene personal.
Se dice que el primer amante cantó su canción en vela, [110] ante la noche negada, delante de las puertas cerradas y que su elocuencia fue para ablandar a la dura joven y que cada uno era elocuente para su propia causa. Por ella han sido impulsadas mil artes; cuentan que muchas cosas que antes permanecían ocultas se descubrieron por el deseo de agradar.
[115] ¿Alguien se atrevería a despojar del título de segundo mes? Que lejos de nosotros se halla tal locura. ¿Qué decir del hecho de que, poderosa en todas partes y favorecida con numerosos templos, sin embargo, en nuestra ciudad la diosa tiene mayores derechos. Por tu Troya, Romano, Venus llevaba tus armas, [120] cuando, herida en su tierna mano por una lanza, gimió (de dloor), derrotó a las dos (diosas) celestiales en el juicio de del troyano (¡ah, yo no querría recordar esto a las diosas vencidas!) y fue llamada nuera de Asáraco1, para que, por supuesto, un día el gran César tuviera antepasados Iulos.
[125] y ningún tiempo era más apto para Venus que la primavera (en a primavera las tierras relucen, en la primavera la tierra del campo está suelta, ahora, el vástago lleva los brotes en su corteza hinchada) y la hermosa Venus es digna de un hermoso tiempo/estación y, como suele hacerlo, es seguida de su querido Marte.

martes, 22 de noviembre de 2011

Priapo y Loto







Texto utilizado:
Ovide, Fastos
Belles Lettres, 1995
Libro I 405-450








Naides effusis aliae sine pectinis usu, 405
pars aderant positis arte manuque comis;
illa super suras tunicam collecta ministrat,
altera dissuto pectus aperta sinu;
exserit haec umerum, vestes trahit illa per herbas,
impediunt teneros vincula nulla pedes. 410
hinc aliae Satyris incendia mitia praebent,
pars tibi, qui pinu tempora nexa geris:
te quoque, inexstinctae Silene libidinis, urunt:
nequitia est quae te non sinit esse senem.
at ruber, hortorum decus et tutela, Priapus 415
omnibus ex illis Lotide captus erat:
hanc cupit, hanc optat, sola suspirat in illa,
signaque dat nutu sollicitatque notis.
fastus inest pulchris sequiturque superbia formam:
inrisum voltu despicit illa suo. 420
nox erat, et vino somnum faciente iacebant
corpora diversis victa sopore locis;
Lotis in herbosa sub acernis ultima ramis,
sicut erat lusu fessa, quievit humo.
surgit amans animamque tenens vestigia furtim 425
suspenso digitis fert taciturna gradu.
ut tetigit niveae secreta cubilia nymphae,
ipsa sui flatus ne sonet aura cavet;
et iam finitima corpus librabat in herba:
illa tamen multi plena soporis erat. 430
gaudet et a pedibus tracto velamine vota
ad sua felici coeperat ire via.
ecce rudens rauco Sileni vector asellus
intempestivos edidit ore sonos.
territa consurgit nymphe, manibusque Priapum 435
reicit, et fugiens concitat omne nemus.
at deus, obscena nimium quoque parte paratus,
omnibus ad lunae lumina risus erat.
morte dedit poenas auctor clamoris; et haec est
Hellespontiaco victima grata deo. 440
intactae fueratis aves, solacia ruris,
adsuetum silvis innocuumque genus,
quae facitis nidos et plumis ova fovetis,
et facili dulces editis ore modos;
sed nihil ista iuvant, quia linguae crimen habetis, 445
dique putant mentes vos aperire suas.
(nec tamen hoc falsum: nam, dis ut proxima quaeque,
nunc pinna veras, nunc datis ore notas.)
tuta diu volucrum proles tum denique caesa est,
iuveruntque deos indicis exta sui. 450



[405] Estaban presentes las náyades, unas con el pelo suelto sin el uso del peina, otras arregladas por el arte y la mano. Esta sirve con la túnica recogida sobre las pantorrillas, la otra con el escote abierto en el pliegue descocido. Esta deja el hombro desnudo, aquella lleva su vestido (suelto) por las hierbas, [410] ningún lazo embaraza sus tiernos pies. De aquí, unas ofrecían fuegos a los sátiros, otras a ti que llevas las sienes ceñidas de pino, a ti también Sileno, de deseo inextinguelbe te abrasan: tu disipación es la que no te permite ser viejo.
[415] Pero, el colorado Príapo, ornato y tutela de los jardines, de todas aquellas (náyades) había sido cautivado por Lotis; a ésta desea, a esta elige, suspira por ella sola y le hace señas con el movimiento de la cabeza y la atrae con señales.
La arrogancia se junta con las bonitas y la soberbia sigue a la belleza; [420] aquella desprecia con una burla de su rostro.
Era de noche y los cuerpos yacían por diversos lugares, vencidos por el sopor del vino que produce sueño. Lotis, como estaba cansada del juego se puso a reposar en el suelo herboso, lejano, debajo de las ramas de un arce. [425] Se levanta el amante y conteniendo el aliento lleva furtivamente sus pasos silencioso, caminando de puntillas. Cuando llegó al lecho apartado de la nívea ninfa, se preocupa de que no suene el sonido de su propia respiración y ya, balanceando su cuerpo sobre la hiera cercana; [430] pero ella está plena de un profundo sopor. Él se regocija, complace y tras correrse el vestido hasta las piernas, empezaba a reconocer el feliz camino de sus deseos. He aquí que el asnito que llevaba a Sileno, rebuznando, emitió un sonido intempestivo de su boca ronca.
[435] La ninfa se levanta asustada y rechaza a Príapo con las manos y al huir despierta a todo el bosque; y el dios, excesivamente preparado también con sus partes obscenas era la risa de todos a la luz de la luna.
[440] El autor del clamor, pago su culpa con la muerte y es una víctima grata para el dios del Helesponto. Todavía erais aves intactas, sola del campo, especie habitual e inofensiva de las selvas, que construís nidos y empollas los huevos con las plumas y emitís dulces sonidos con la boca fácilmente.
[445] Pero ninguna estas cosas os ayudan porque portáis el crimen en la lengua y los dioses piensan que nosotras vosotras ponéis al descubierto sus pensamientos. Pero esto no es falso, pues cuando estáis más cerca de los dioses, proporcionáis las señales, bien con las alas, bien con el pico. [450] La prole de los pájaros antes protegida fue finalmente sacrificada y las entrañas de lsu delatores complacieron a los dioses.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

El Trigo y La Sal




Texto utilizado:
Ovide, Fastos
Belles Lettres, 1995
Libro I 335-352


victima quae dextra cecidit victrice vocatur; 335
hostibus a domitis hostia nomen habet.
ante, deos homini quod conciliare valeret,
far erat et puri lucida mica salis.
nondum pertulerat lacrimatas cortice murras
acta per aequoreas hospita navis aquas, 340
tura nec Euphrates nec miserat India costum,
nec fuerant rubri cognita fila croci.
ara dabat fumos herbis contenta Sabinis,
et non exiguo laurus adusta sono;
siquis erat factis prati de flore coronis 345
qui posset violas addere, dives erat.
hic, qui nunc aperit percussi viscera tauri,
in sacris nullum culter habebat opus.
prima Ceres avidae gavisa est sanguine porcae,
ulta suas merita caede nocentis opes: 350
nam sata vere novo teneris lactentia sucis
eruta saetigerae comperit ore suis.
sus dederat poenas: exemplo territus huius
palmite debueras abstinuisse, caper.



Fastos I, 335-352

[335] Se llama víctima quien ha caído bajo diestra victoriosa; tiene el nombre de hostia (víctima) por los enemigos vencidos (hostes).
Antes la harina y un gran brillante de sal pura eran suficientes para conciliar a los dioses con el hombre. Todavía no había traído una nave extranjera, [340] conducida a través de la superficie de mar, la mirra destilada de una corteza1, ni el Éufrates había enviado el incienso, ni la India el bálsamo (costum: planta aromática), ni eran conocidos los hilos del rojizo azafrán. El altar, contento con las hierbas sabinas y el laurel quemado con un crepitar no pequeño, exhalaba humo. [345] Si existía alguien que pudiera agregar violetas a las coronas hechas con flores del prado era rico. Este cuchillo que ahora abre las entrañas del toro abatido no tenía en las ceremonias ninguna función. La primera (que) se alegró con la sangre de una cerda voraz fue Ceres; [350] (ya) que vengaba sus riquezas/bienes con la muerte merecida de la culpable, pues descubrió que los sembrados, lechosos en primavera, habían sido arrancados de sus tiernos surcos por el hocico de una cerda peluda.

martes, 15 de noviembre de 2011

Calendario del Año Latino






Texto utilizado:
Ovide, Fastos
Belles Lettres, 1995
Libro I 1-25








Tempora cum causis Latium digesta per annum
lapsaque sub terras ortaque signa canam.
excipe pacato, Caesar Germanice, voltu
hoc opus et timidae derige navis iter,
officioque, levem non aversatus honorem, 5
en tibi devoto numine dexter ades.
sacra recognosces annalibus eruta priscis
et quo sit merito quaeque notata dies.
invenies illic et festa domestica vobis;
saepe tibi pater est, saepe legendus avus, 10
quaeque ferunt illi, pictos signantia fastos,
tu quoque cum Druso praemia fratre feres.
Caesaris arma canant alii: nos Caesaris aras
et quoscumque sacris addidit ille dies.
adnue conanti per laudes ire tuorum 15
deque meo pavidos excute corde metus.
da mihi te placidum, dederis in carmina vires:
ingenium voltu statque caditque tuo.
pagina iudicium docti subitura movetur
principis, ut Clario missa legenda deo. 20
quae sit enim culti facundia sensimus oris,
civica pro trepidis cum tulit arma reis.
scimus et, ad nostras cum se tulit impetus artes,
ingenii currant flumina quanta tui.
si licet et fas est, vates rege vatis habenas, 25



Fastos I, 1-26
Proemio

Voy a cantar las fechas/tiempos ordenados a lo largo del año latino junto con sus causas, y los astros/planetas que se ponen y salen bajo la tierra. Recibe, César Germánico, con rostro calmo, esta obra y dirige el camino de mi temerosa nave, y [5] sin rechazar/dar la espalda a un humilde honor, ¡ea! asiste propicio con tu numen al trabajo que te dedico. Reconocerás las ceremonias/ritos sagrados extraídos de los anales antiguos y la causa por la cual cada día ha sido señalado. Allí también encontrarás las fiestas que pertenecen a vosotros (patres); [10] a menudo habrás de leer el nombre de tu padre o el de tu abuelo. Los premios que fueron para ellos, que adornan el calendario pintado, también los obtendrás tú junto con tu hermano Druso.
Que otros canten las armas de César: yo (cantaré) los altares de César y cualquiera de los días que él agregó a las fiestas sagradas. [15] Aprueba al que busca avanzar entre las loas de los tuyos y quita de mi pecho los espantosos temores. Ofrécete a mi agradable y habrás dado fuerzas a mji poema: mi arte se sostiene o decae según tu mirada. Mi página se conmueve (por) que ha de afrontar el juicio de un docto príncipe, [20] como si la enviaran para ser leída por el dios de Claros (Apolo). Pues sabemos cuál es la facundia de una boca cultivada/erudita cuando ella empuñó las armas cívicas/ciudadanas por reos temblorosos/que temblaban. Y cuanto tu pasión se se entrega a nuestras artes, sabemos qué gran caudal fluye de tu talentos. [25] Si es licito y está permitido por los dioses, dirige, poeta (como eres) las riendas de este poeta, para que bajo tus auspicios transcurra el año completo.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Jacinto







Texto utilizado:
Ovide, Les Metamorphoses
Texte etablit et traduit par G. Lafaye, Paris
Belles Lettres, 1995
Libro X 162-220








'Te quoque, Amyclide, posuisset in aethere Phoebus,
tristia si spatium ponendi fata dedissent.
qua licet, aeternus tamen es, quotiensque repellit
ver hiemem, Piscique Aries succedit aquoso, 165
tu totiens oreris viridique in caespite flores.
te meus ante omnes genitor dilexit, et orbe
in medio positi caruerunt praeside Delphi,
dum deus Eurotan inmunitamque frequentat
Sparten, nec citharae nec sunt in honore sagittae: 170
inmemor ipse sui non retia ferre recusat,
non tenuisse canes, non per iuga montis iniqui
ire comes, longaque alit adsuetudine flammas.
iamque fere medius Titan venientis et actae
noctis erat spatioque pari distabat utrimque, 175
corpora veste levant et suco pinguis olivi
splendescunt latique ineunt certamina disci.
quem prius aerias libratum Phoebus in auras
misit et oppositas disiecit pondere nubes;
reccidit in solidam longo post tempore terram 180
pondus et exhibuit iunctam cum viribus artem.
protinus inprudens actusque cupidine lusus
tollere Taenarides orbem properabat, at illum
dura repercusso subiecit verbere tellus
in vultus, Hyacinthe, tuos. expalluit aeque 185
quam puer ipse deus conlapsosque excipit artus,
et modo te refovet, modo tristia vulnera siccat,
nunc animam admotis fugientem sustinet herbis.
nil prosunt artes: erat inmedicabile vulnus.
ut, siquis violas rigidumve papaver in horto 190
liliaque infringat fulvis horrentia linguis,
marcida demittant subito caput illa vietum
nec se sustineant spectentque cacumine terram:
sic vultus moriens iacet et defecta vigore
ipsa sibi est oneri cervix umeroque recumbit. 195
"laberis, Oebalide, prima fraudate iuventa,"
Phoebus ait "videoque tuum, mea crimina, vulnus.
tu dolor es facinusque meum: mea dextera leto
inscribenda tuo est. ego sum tibi funeris auctor.
quae mea culpa tamen, nisi si lusisse vocari 200
culpa potest, nisi culpa potest et amasse vocari?
atque utinam tecumque mori vitamque liceret
reddere! quod quoniam fatali lege tenemur,
semper eris mecum memorique haerebis in ore.
te lyra pulsa manu, te carmina nostra sonabunt, 205
flosque novus scripto gemitus imitabere nostros.
tempus et illud erit, quo se fortissimus heros
addat in hunc florem folioque legatur eodem."
talia dum vero memorantur Apollinis ore,
ecce cruor, qui fusus humo signaverat herbas, 210
desinit esse cruor, Tyrioque nitentior ostro
flos oritur formamque capit, quam lilia, si non
purpureus color his, argenteus esset in illis.
non satis hoc Phoebo est (is enim fuit auctor honoris):
ipse suos gemitus foliis inscribit, et AI AI 215
flos habet inscriptum, funestaque littera ducta est.
nec genuisse pudet Sparten Hyacinthon: honorque
durat in hoc aevi, celebrandaque more priorum
annua praelata redeunt Hyacinthia pompa.
'At si forte roges fecundam Amathunta metallis, 220
an genuisse velit Propoetidas, abnuat aeque
atque illos, gemino quondam quibus aspera cornu
frons erat, unde etiam nomen traxere Cerastae.


Metamorfosis de Jacinto
A ti también Amiclida, Febo te habría depositado en el éter, si los siniestros hados le hubieran dado ocasión de colocarte. sin embargo eras eterno en lo que se permite y cuando a veces la primavera aleja el invierno y el carnero [165] sucede al acuoso pez, tantas veces sales tú y las flores en el verte césped.
A ti antes que a todos , amó mi padre y Delfos, ubicado en el centro estuvo privada de su protección, mientras el dios frecuentaba el Eurotas y Esparta [170] no fortificada y no son dignos de honor ni la cítara ni las flechas; él, sin acordarse de sí, no rechaza las redes, ni retener los perros, ni ir como compañero por cima de los montes abruptos y alimenta las pasiones con costumbre habitual.
Y ya Titán estaba casi en el medio de la noche que ha de venir y se paseaba y estaba a igual distancia de uno y otro; aligeran sus cuerpos de ropa y brillan con el jugo de las gordas olivas y van hacia las competencias de lanzamiento de disco. El disco de Febo, el primero, tras balancearse se lanzón a los aires y con su peso dispersó las nubes que se le oponían, volvió a caer sobre las dura tierra y el peso, [180] después de largo tiempo y exhibió el arte junto con las fuerzas.
Sin interrupción el Tenárida imprudente y empujado por el deseo de juego se apresuraba a levantar el disco; pero la dura tierra lo lanzó tras ser rechazo en el aire, contra tu rostro, Jacinto. [185] Palideció igual que el joven el mismo dios y toma los miembros desfallecientes y unas veces te reanima y otras seca las fuertes heridas, ahora retiene tu vida que escapa, aplicando unas hierbas.
Son inútiles sus artes, la herida resultaba incurable. [190] Como si alguien en un jardín rompe violetas o adormidera duras o lirios que se estremecen , como las lenguas azafranadas; ellas, de repente marchitas, dejan caer su cabeza ajada y no se sostienen y contemplan la tierra con sus puntas. Así yace moribundo el rostro y el propio cuello es un peso para sí mismo, tras perder el vigor y [195] se recuesta sobre el hombro.
“Desfalleces, Ebálida, acabada estúpidamente tu juventud -dice Febo- y veo en tu herida, mi acusación. Tú eres mi dolor y mi crimen, mi diestra debe ser grabada con tu muerte. yo soy el autor de desgracia. Pero cuál es mi culpa, excepto, el haber jugado, [200] puede ser llamada culpa, sino haber amado puede ser llamado culpa?”
Y ojalá fuera lícito morir contigo y volver a la vida en cuanto a esto. Puesto que estamos sujetos a la ley del destino siempre estarás conmigo y estarás siempre en mi boca, que se acuerda.
[205] Mi lira pulsada con mi mano y mis versos te cantarán y como flor nueva imitarás mis gemidos con una inscripción. Llegará también el tiempo en el que el más fuero de los leones se añadirá a esta flor y serás leído en la misma hoja.”
Mientras son recordadas estas cosas por la boca verídica de Apolo; [210] he aquí que la sangre derramada sobre la tierra que había marcado la hierba; deja de ser sangre y más brillante que la ostra tira, surge una flor y toma una forma los lirios, sino fuera por el color púrpura de éstos, en aquellos es plateado.
Esto no fue suficiente para Febo –en efecto, él fue el autor del honor- [215] él mismo inscribió sus gemidos en las hojas y la flor tiene inscripto: “¡ay, ay!” y las letras, tristes son moldeadas. y no se avergüenza Esparta de haber engendrado a Jacinto y el honor perdura hasta nuestra época y según la antigua costumbre todos los años vuelven las Fiestas Jacintas para ser celebradas con pompa que va delante.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Invocación: El canto de Orfeo






Texto utilizado:
Ovide, Les Metamorphoses
Texte etablit et traduit par G. Lafaye, Paris
Belles Lettres, 1995
Libro X 145-160







Tale nemus vates attraxerat inque ferarum
concilio, medius turbae, volucrumque sedebat.
ut satis inpulsas temptavit pollice chordas 145
et sensit varios, quamvis diversa sonarent,
concordare modos, hoc vocem carmine movit:
'ab Iove, Musa parens, (cedunt Iovis omnia regno)
carmina nostra move! Iovis est mihi saepe potestas
dicta prius: cecini plectro graviore Gigantas 150
sparsaque Phlegraeis victricia fulmina campis.
nunc opus est leviore lyra, puerosque canamus
dilectos superis inconcessisque puellas
ignibus attonitas meruisse libidine poenam.
'Rex superum Phrygii quondam Ganymedis amore 155
arsit, et inventum est aliquid, quod Iuppiter esse,
quam quod erat, mallet. nulla tamen alite verti
dignatur, nisi quae posset sua fulmina ferre.
nec mora, percusso mendacibus aere pennis
abripit Iliaden; qui nunc quoque pocula miscet 160
invitaque Iovi nectar Iunone ministrat.


INVOCACIÓN
[145] Cuando probó, bastante, las cuerdas pulsadas con su pulgar y se dio cuenta de que las distintas notas, aunque sonaban diferentes, concordaban rítmicamente, moduló su voz con este canto:
Oh, musa creadora, impulsa mi canto desde Júpiter (todas las cosas ceden al reino de Júpiter). A menudo ha sido mencionado el poder de éste: [150] con un plectro más pesado he cantado a los Gigantes y los victoriosos rayos esparcidos por los campos flegreos. Ahora conviene una lira más liviana, cantemos a los jóvenes que fueron amados por los dioses y las doncellas excitadas por fuegos prohibidos, que merecieron un castigo por un deseo desenfrenado.
[155] En otro tiempo, el rey de los dioses ardió de deseo por el frigio Ganimedes y se descubrió algo, que Júpiter preferías ser más de lo que era. Sin embargo, no se digna convertir en ave distinta sino la que podría llevar sus rayos. Y sin demora, golpeando el aire con sus engañosas alas arrebata al Ilíada, [160] quien también ahora mezcla las copas y sirve el néctar a Júpiter, a pesar del deseo de Juno.

martes, 30 de agosto de 2011

Orfeo






Texto utilizado:
Ovide, Les Metamorphoses
Texte etablit et traduit par G. Lafaye, Paris
Belles Lettres, 1995
Libro IX 1-110









Inde per inmensum croceo velatus amictu
aethera digreditur Ciconumque Hymenaeus ad oras
tendit et Orphea nequiquam voce vocatur.
adfuit ille quidem, sed nec sollemnia verba
nec laetos vultus nec felix attulit omen. 5
fax quoque, quam tenuit, lacrimoso stridula fumo
usque fuit nullosque invenit motibus ignes.
exitus auspicio gravior: nam nupta per herbas
dum nova naiadum turba comitata vagatur,
occidit in talum serpentis dente recepto. 10
quam satis ad superas postquam Rhodopeius auras
deflevit vates, ne non temptaret et umbras,
ad Styga Taenaria est ausus descendere porta
perque leves populos simulacraque functa sepulcro
Persephonen adiit inamoenaque regna tenentem 15
umbrarum dominum pulsisque ad carmina nervis
sic ait: 'o positi sub terra numina mundi,
in quem reccidimus, quicquid mortale creamur,
si licet et falsi positis ambagibus oris
vera loqui sinitis, non huc, ut opaca viderem 20
Tartara, descendi, nec uti villosa colubris
terna Medusaei vincirem guttura monstri:
causa viae est coniunx, in quam calcata venenum
vipera diffudit crescentesque abstulit annos.
posse pati volui nec me temptasse negabo: 25
vicit Amor. supera deus hic bene notus in ora est;
an sit et hic, dubito: sed et hic tamen auguror esse,
famaque si veteris non est mentita rapinae,
vos quoque iunxit Amor. per ego haec loca plena timoris,
per Chaos hoc ingens vastique silentia regni, 30
Eurydices, oro, properata retexite fata.
omnia debemur vobis, paulumque morati
serius aut citius sedem properamus ad unam.
tendimus huc omnes, haec est domus ultima, vosque
humani generis longissima regna tenetis. 35
haec quoque, cum iustos matura peregerit annos,
iuris erit vestri: pro munere poscimus usum;
quodsi fata negant veniam pro coniuge, certum est
nolle redire mihi: leto gaudete duorum.'
Talia dicentem nervosque ad verba moventem 40
exsangues flebant animae; nec Tantalus undam
captavit refugam, stupuitque Ixionis orbis,
nec carpsere iecur volucres, urnisque vacarunt
Belides, inque tuo sedisti, Sisyphe, saxo.
tunc primum lacrimis victarum carmine fama est 45
Eumenidum maduisse genas, nec regia coniunx
sustinet oranti nec, qui regit ima, negare,
Eurydicenque vocant: umbras erat illa recentes
inter et incessit passu de vulnere tardo.
hanc simul et legem Rhodopeius accipit heros, 50
ne flectat retro sua lumina, donec Avernas
exierit valles; aut inrita dona futura.
carpitur adclivis per muta silentia trames,
arduus, obscurus, caligine densus opaca,
nec procul afuerunt telluris margine summae: 55
hic, ne deficeret, metuens avidusque videndi
flexit amans oculos, et protinus illa relapsa est,
bracchiaque intendens prendique et prendere certans
nil nisi cedentes infelix arripit auras.
iamque iterum moriens non est de coniuge quicquam 60
questa suo (quid enim nisi se quereretur amatam?)
supremumque 'vale,' quod iam vix auribus ille
acciperet, dixit revolutaque rursus eodem est.
Non aliter stupuit gemina nece coniugis Orpheus,
quam tria qui timidus, medio portante catenas, 65
colla canis vidit, quem non pavor ante reliquit,
quam natura prior saxo per corpus oborto,
quique in se crimen traxit voluitque videri
Olenos esse nocens, tuque, o confisa figurae,
infelix Lethaea, tuae, iunctissima quondam 70
pectora, nunc lapides, quos umida sustinet Ide.
orantem frustraque iterum transire volentem
portitor arcuerat: septem tamen ille diebus
squalidus in ripa Cereris sine munere sedit;
cura dolorque animi lacrimaeque alimenta fuere. 75
esse deos Erebi crudeles questus, in altam
se recipit Rhodopen pulsumque aquilonibus Haemum.
Tertius aequoreis inclusum Piscibus annum
finierat Titan, omnemque refugerat Orpheus
femineam Venerem, seu quod male cesserat illi, 80
sive fidem dederat; multas tamen ardor habebat
iungere se vati, multae doluere repulsae.
ille etiam Thracum populis fuit auctor amorem
in teneros transferre mares citraque iuventam
aetatis breve ver et primos carpere flores. 85
Collis erat collemque super planissima campi
area, quam viridem faciebant graminis herbae:
umbra loco deerat; qua postquam parte resedit
dis genitus vates et fila sonantia movit,
umbra loco venit: non Chaonis afuit arbor, 90
non nemus Heliadum, non frondibus aesculus altis,
nec tiliae molles, nec fagus et innuba laurus,
et coryli fragiles et fraxinus utilis hastis
enodisque abies curvataque glandibus ilex
et platanus genialis acerque coloribus inpar 95
amnicolaeque simul salices et aquatica lotos
perpetuoque virens buxum tenuesque myricae
et bicolor myrtus et bacis caerula tinus.
vos quoque, flexipedes hederae, venistis et una
pampineae vites et amictae vitibus ulmi 100
ornique et piceae pomoque onerata rubenti
arbutus et lentae, victoris praemia, palmae
et succincta comas hirsutaque vertice pinus,
grata deum matri, siquidem Cybeleius Attis
exuit hac hominem truncoque induruit illo. 105


Orfeo, Metamorfosis, X, 1-110, Ovidio.

De allí se alejó Himeneo, a través del inmenso éter, cubierto por un manto azafrán y se dirige a las regiones Ciconias y en vano es invocado por la voz de Orfeo.
Ciertamente, él estuvo, pero no llevó ni palabras solemnes, [5] ni un rostro alegre, ni un presagio feliz. También la antorcha que sostuvo, chisporroteó sin interrupción con un humo que provoca lágrimas pero no alcanzó con sus movimientos ningún fuego. El término de su suerte fue más grave que el augurio; pues mientras (Eurídice) vaga entre las hierbas, acompañad por una muchedumbre de náyades, [10] la recién casada muere, tras recibir la mordedura de una serpiente en el talón.
Después que el poeta Rodopeo la lloró lo suficiente en los espacios superiores, para no dejar de intentar también las sombras se atrevió a descender al Estigio por la puerta Tenaria; a través de criaturas ya sin peso y de espectros, cumplido ya su entierro.
[15] Se dirigió a Perséfone y ante el señor que gobierna los poco agradables reinos de las sombras y tañendo las cuerdas para un canto, dijo así: ¡oh divinidades del mundo ubicado bajo tierra, al que descendemos los que somos engendrados como mortales! si es lícito y permitís que, abandonando los rodeos de una boca engañosa, diga la verdad: [20] no he descendido aquí para contemplar el oscuro Tártaro, ni para encadenar la triple garganta cubierta de culebras de la monstruosa Medusa; la causa del viaje es mi esposa, sobre la que vertió su veneno una víbora tras ser pisada, y se la llevó aún antes del término de su vida.
[25] Quise soportarlo y no negaré que lo intenté: Amor ha vencido. Esto es un dios bien conocido en las regiones superiores, dudo si también lo sea aquí; pero, sin embargo, conjeturo/auguro que también lo es aquí y si no es falso el rumo de un antiguo rapto, a vosotros también unió Amor.
[30]Por estos lugares llenos de temor, por este enorme caos y el silencio del extenso reino, yo os pido, destejed el apresurado destino de Eurídice. Todas las cosas son gracias a vosotros y sólo demoradas un poco, más tarde o más temprano nos dirigimos velozmente al mismo lugar; hacia aquí todos nos tendemos, esta es nuestra última morada y vosotros gobernáis los más grandes reinos de la especie humana.
[35] También ella, cuando haya recorrido, ya madura, los años merecidos, se encontrará bajo vuestro dominio: os pido su goce como un regalo porque si los hados me niegan que yo vuelva por mis esposa, es seguro que no deseo volver; alegraos con la muerte de ambos.”
[40] Las almas sin vida lloraban ante el que decía tales cosas y tañía las cuerdas; y el Tántalo no trató de alcanzar el agua que huye y la rueda de Ixión se detuvo y las aves no arrancaron el hígado y las Belides no vaciaron las urnas y tú, Sísifo no te sentaste en tu roca.
[45] Es sabido que entonces por primera vez, las mejillas de las Euménides, vencidas por el canto, humedecieron sus mejillas de lágrimas y ni la esposa reina, ni quien reina en las profundidades se atrevieron a negar al suplicante y llaman a Eurídice: ella estaba entre las sombras recientes y avanzó con un paso lento a causa de la herida.
[50] El héroe Rodopeo recibió a esta y al mismo tiempo la condición de no volver atrás los ojos, hasta que no pasar los valles del Averno o el don sería inútil.
A través de la región silenciosa, un sendero inclinado, oscuro, arduo es tomado, lleno de negras tinieblas y ya no estaban lejos del límite de la tierra: aquí, temiendo que fallaran sus fuerzas volvió los ojos e inmediatamente ella cayó hacia atrás y tendiendo los brazos y luchando por agarrar y ser agarrada, la desdichada nada puede asir, excepto los aires que se retiran.
[60] Y ya muriendo una vez más nada se quejó acerca de su esposo –en efecto, ¿de qué se quejaría sino de ser amada?- y dijo el último adiós a, que apenas recibió aquel en sus odios y fue devuelta nuevamente al mismo sitio.
Orfeo se quedó estupefacto ante la segunda muerte de su esposa [65] como aquel que tímido vio al perro de tres cabezas, portando la del medio las cadenas, al cual no abandonó el miedo antes que su anterior naturaleza, tras convertirse; por todo su cuerpo en roca o el Oleno que arrastró hacia sí la culpa y quiso ser visto como criminal [70] o tú, infeliz Latea, confiada en tu belleza, corazones unidos en otros tiempo, ahora rocas que sostienen el húmedo Ida.
El barquero (Caronte) había rechazado al que suplicaba y deseaba en vano pasar por segunda vez; sin embargo, él, durante siete días, sucio, se sentó en la orilla sin tomar los dones de Ceres, [75] las penas, el dolor del alma y las lágrimas fueron su alimento.
Quejándose de lo crueles que son los dioses del Érebo, se retiró al alto Ródope y al Hemio, golpeado por los aquilones; el Titán había puesto fin tres veces al año, encerrado por los peces acuáticos y [80] Orfeo rechazó todo amor femenino; bien porque le había ido mal, bien porque había dado su palabra; sin embargo, un deseo ardiente de unirse al poeta se apoderaba de muchas jóvenes y sufrieron al ser rechazadas. ´
Él también fue el instigador sobre los pueblos de Tracia de que el amor transforme a los [85] jóvenes y a gozar de la breve primavera de la edad antes de la juventud y las primeras flores.

Catálogo de árboles

Había una colina y sobre la colina una superficie muy llana de campo, que volvían verde las gramíneas. [90] Al lugar le faltaba sombra; luego de que el poeta nacido de dioses se sentó en aquel lugar y probó las cuerdas que suenan, la sombra llegó al lugar: [catálogo de árboles] no faltó el árbol caonio, ni el bosque de las Helíades, ni las encinas de altas ramas, ni los suaves tilos, ni el haya, ni el laurel virginal, ni las frágiles avellanas, ni el fresno útil para las lanzas, ni el abeto geminado y el cortex, cargado de bellotas y [95] el placentero plátano y el arce de varios colores y los sauces que viven cerca de los ríos y el loto acuático y el boj que es verde perpetuamente y los delgados tamariscos y el mirto de dos colores y el sauquillo, azulado por sus bayas.
También vinisteis vosotras, flexibles hierbas y [100] a la vez las vides cubiertas de brotes y los olmos cubiertos de uvas y los olmos (cambiar nombre) y las piceas y el madronio cargado de fruto rojizo y las flexibles palmas, premio del vencedor y el pino de ceñido follaje y copa espinosa, agradable a la madre de los dioses, puesto que Atis, el de Cibeles se salió de su forma humana y [105] se endureció en aquel tronco.