sábado, 30 de noviembre de 2013

Columela - Fragmento del prefacio de La Labranza (II)


AD P. SILVINUM PRAEFATIO
Nec post haec reor intemperantia caeli nobis ista, sed nostro potius accidere vitio, qui rem rusticam pessimo cuique servorum, velut carnifici, noxae dedimus, quam maiorum nostrorum optimus quisque et optime tractaverit.



Por lo demás, no creo tampoco que estas dificultades nos sucedan a causa de la interferencia del celo, sino a causa de los defectos de nosotros, quienes entregamos la labranza, que cada uno de los mejores de nuestros antepasados trabajó de manera optima, la entregamos para castigo al peor de casa uno de los esclavos, como al verdugo.














sábado, 23 de noviembre de 2013

Orquideas


20 días de buen crecimiento.


sábado, 16 de noviembre de 2013

Columela - Fragmento del prefacio de La Labranza

AD P. SILVINUM PRAEFATIO
1- Saepenumero civitatis nostrae principes audio culpantes modo agrorum infecunditatem, modo caeli per multa iam tempora noxiam frugibus intemperiem, quosdam etiam praedictas querimonias velut ratione certa mitigantes, quod existiment ubertate nimia prioris aevi defatigatum et effetum solum nequire pristina benignitate praebere mortalibus alimenta. 
2- Quas ego causas, Publi Silvine, procul a veritate abesse certum habeo, quod neque fas sit existimare rerum naturam, quam primus ille mundi genitor perpetua fecunditate donavit, quasi quodam morbo sterilitate affectam; neque prudentis credere tellurem, quae divinam et aeternam iuventam sortita, communis omnium parens dicta sit, velut hominem consenuisse.

Columela
De Re Rustica, Liber Primus
1- A menudo oigo a los primeros de los ciudadanos que se quejan tanto de la infecundidad de los campos como de la inclemencia del tiempo, dañosa desde hace mucho tiempo para los frutos; y también a algunos  que mitigan las quejas anteriores como con razón cierta ya que parecerían creer que el suelo ya se ha gastado y agotado a causa de la excesiva fecundidad de otros tiempos, no podría proveer a los mortales alimentos con su antigua bondad.
2- Yo, Publio Silvino, tengo por cierto que aquellas causas están muy lejos de la verdad porque ni es lícito considerar que la naturaleza de las cosas a la que aquel primer creador del mundo dotó de perpetua fecundidad, padezca esterilidad como si fuese una enfermedad; y no es prudente creer que la tierra, al recibir en suerte, juventud divina y eterna fue llamada madre común de todas las cosas, haya envejecido como el hombre.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Estilo literario de Columela

En cuanto al estilo, si bien no resulta extraño para la literatura antigua, Columela manifiesta un uso de la lengua de gran calidad estilística. Esta utilización de la lengua con tan amplia variedad de recursos, probablemente responda al conocimiento de los recursos retóricos que todo escritor romano poseía.
 A diferencia, por ejemplo, de Catón, quien emplea una lengua mucho más sencilla y un estilo más árido –condiciones que también pueden responder al estadio de la lengua del momento, pero también al objeto del tratado mismo-, o de Varrón, quien, elige otra forma discursiva más elaborada que el primero; el autor que nos ocupa hace uso y gala de un estilo muy rico. Este empleo de la lengua ha llevado a que sea comparado con Cicerón.
Por ejemplo, el empleo de las cláusulas en orden de tres miembros crecientes. O tomar como paradigma, para el prefacio de su obra, los tratados retóricos de Marco Tulio.
En la escritura de Columela la forma y el contenido resultan una unidad a la hora de exponer el tema de la agronomía, al punto que en ciertos pasajes resultan indiscernibles el uso de la lengua prosaica de la poética. Otro rasgo característico del autor es el de la variatio, es decir el empleo de distintas estructuras léxicas y sintácticas para denominar los diferentes nombres de plantas o procesos.
Por otra parte, el uso poético del lenguaje se observa la influencia del gran Virgilio, en el empleo de recursos estilísticos como la perífrasis, la sinonimia, las digresiones, las alusiones mitológicas e incluso la utilización de personificaciones y grandes segmentos descriptivos; todos estos artificios nos permiten ver que no hay materia, por más árida que parezca, que no permita observar la calidad artística para tratar un tema, en este caso el de la agricultura.

Licenciada Patricia Fernández (UBA)



domingo, 3 de noviembre de 2013

Biografía de Columela

En este blog comenzamos con el autor Columela.

Lucio Junio Moderado Columela

Nuestro autor es originario de Gades (actual Cadiz); no es posible precisar la fecha de su nacimiento, aunque a través de sus escritos se estima que pudo ser en los mismos años en que Cristo venía al mundo en el otro extremo del Mediterráneo.
Su infancia y mocedad transcurrieron en las tierras de la Bética, posteriormente se traslada a Roma.
También se sabe que estuvo en Siria y Cilicia probablemente con un importante cargo en el ejército, también demuestra un profundo conocimiento de la labranza, a la vez erudito y práctico, que presupone un contacto directo y continuado con la realidad de las villae.
Sobre la fecha de su muerte, distintos indicios apuntan que le sobrevino en edad avanzada.
De sus escritos nos ha llegado la Res rústica en doce libros y un Liber de Arboribus, que todos los manuscritos conservados traen inserto en la obra mayor como Libro III, de manera que durante siglos la tradición conoció un solo tratado con trece libros.

Bibliografía

Columela - Libro de los Árboles - La Labranza - Libro I - V
Introducción traducción y notas de José Ignacio García Armendáriz
Editorial Gredos

martes, 29 de octubre de 2013

Orquideas


Llegó la temperatura adecuada.
Preparando los plantines para rustificarlos.

sábado, 26 de octubre de 2013

Rerum Rusticarum







Varron
Loeb Classical Library
Rerum Rusticarum
Londres











4 Cohors exterior crebro operta stramentis ac palea occulcata pedibus pecudum fit ministra fundo, ex ea quod evehatur. Secundum villam duo habere oportet stercilina aut unum bifariam divisum. Alteram enim partem fieri oportet novam, alteram veterem tolli in agrum, quod enim quam recens quod confracuit melius. Nec non stercilinum melius illud, cuius latera et summum virgis ac fronde vindicatum a sole. Non enim sucum, quem quaerit terra, solem ante exugere oportet. Itaque periti, qui possunt, ut eo aqua influat eo nomine faciunt (sic enim maxime retinetur sucus) in eoque quidam sellas familiaricas ponunt. 5 Aedificium facere oportet, sub quod tectum totam fundi subicere possis messem, quod vocant quidam nubilarium. Id secundum aream faciendum, ubi triturus sis frumentum, magnitudine pro modo p214fundi, ex una parti apertum, et id ab area, quo et in tritura proruere facile possis et, si nubilare coepit, inde ut rursus celeriter reicere. Fenestras habere oportet ex ea parti, unde commodissime perflari possit.

13. II - Las instalaciones en la casa de campo.

[4] El corral exterior, cubierto  con abundante rastrojo o paja pisoteada con los pies de los animales resulta un auxilio de la finca por lo que se obtiene. Conviene que la finca tenga dos estercoleros o uno dividido en dos. En efecto, conviene que una parte sea hecha nueva y la otra vieja que se tome para el campo, porque, efectivamente, es mejor aquel que se descompuesto que el más reciente. Y es mejor el estercolero cuyos lados y parte superior están protegidos del sol con ramas y hojas, pues no conviene que el jugo que la tierra necesita lo absorba antes el sol. Y así los expertos, si pueden, hacen que, por dicha razón, fluya el agua allí, pues así, el jugo es retenido al máximo y allí algunos colocan letrinas para los esclavos.

[5] Es conveniente hacer un edificio al que algunos llaman nubulario, bajo cuyo techo se pueda almacenar toda la cosecha de la finca. Esto debe ser hecho después del área donde se vaya a triturar el trigo, con dimensión según el tamaño de la finca, abierto por una parte, que sea la de la era, para que no sólo puedas sacar fácilmente (el trigo) a triturar, sino también, si comienza a nublarse, para volverlo a meter con rapidez. Conviene que tenga ventanas en el lado por el que favorablemente pueda entrar el viento.